Descripción

Me presento. Mi nombre es David y soy educador canino

Mi nombre es David y soy educador canino. Desde pequeño mi pasión han sido los perros, y por eso decidí decicarme a una profesión de la que disfruto cada día. 

Los perros son unos animales fantásticos, y pueden llegar a dar muchas alegrías a las personas, ya que nos proporcionan compañía y cariño, e incluso pueden sernos muy útiles para muchas funciones. El problema es que son seres vivos, como nosotros, y muchas veces las personas no sabemos bien como controlarlos, no sabemos cómo se sienten en cada momento, y esto nos impide entenderlos. Mi trabajo es ayudar a entender a los perros, saber qué es lo que necesitan, y ayudar a los dueños a encontrar la armonía entre él y su mascota.

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¿Cómo hacer que mi perro sea feliz?

Aunque los perros son animales que nos hacen mucha compañía, no son como las personas, no actúan ni piensan como nosostros, y es por eso que muchos dueños de perros cometen el error de tratarlos como si de un humano se tratase. Ellos necesitan cariño, al igual que nosotros, pero para que ellos sean felices, y por tanto, se comporten de manera correcta, hay que cubrir sus necesidades como animal que es. Primero de todo hemos de cubrir sus necesidades siguiendo este orden: primero como animal, segundo como perro , como raza y finalmente dándoles cariño.

Lo fundamental es que los perros hagan ejercicio físico, pero un ejercicio controlado, es decir, con la intención de que el animal se sienta cansado. Un ejemplo sería ir a correr con él, patinar, montar en bicicleta, o simplemente dar paseos largos. Esto siempre variaría según la energía del perro (hay perros más nerviosos o más jóvenes que necesitan más desgaste físico que otros).

El segundo paso sería crear una disciplina para el perro. Esto sería crear una serie de normas, reglas, obediencia con el fin de que los perros tengan una estructura de conducta, un orden determinado para tener un equilibrio emocional.

El tercer paso sería cubrir sus necesidades como raza, que consiste en realizar ejercicios especificos relacionados con la característica de cada raza. Por ejemplo, si es un perro de tiro, le gustaría tirar de un carro, o un neumático, si es de rastreo, que tengan que buscar objetos, personas... En definitiva es como darle un trabajo al perro para que se sientan útiles.

Por último, la parte que más nos gusta, y que ellos también necesitan: el cariño. Un perro quiere ser querido y tiene que sentirse adaptado a la familia.

Por eso, para que tu perro sea feliz y esté equilibrado, debe tener sus necesidades cubiertas, no solo en cuanto alimento y comididad en casa, sino en todos los aspectos psicologicos. Esto se consigue con ejercicio, disciplina, y finalmente cariño.

Con Cesar Miillán

Aqui tengo fotos con la persona de la cual más he aprendido en esta profesión

Aqui yo aún era un poco inexperto, pero a medida que he ido tratando a perros, he ido aprendiendo muchas cosas, siguiendo también los pasos de este gran maestro.

¿Cuándo empezar a educar un cachorro?

Mucha gente tiene la duda de cuándo es el momento para empezar a educar un cahorro. Basándome en mi experiencia, a un cachorro se le debe educar desde el primer momento en que entra en el hogar. Esto suele ocurrir normalmente cuando el cachorro tiene entre 2 y 3 meses. 

Al igual que a un niño se le educa desde el primer momento, no se espera a cierta edad para que no haga cosas, como por ejemplo meter los dedos en el enchufe, pintar en las paredes, etc. Por eso al perro hay que educarle de igual forma. Se le enseña dónde tiene que hacer sus necesidades, que aprenda a estar solo en casa, que no muerda los muebles...

Desde mi experiencia, con mi propio perro, tuve que traerlo a casa con apenas un mes de vida, debido a un brote de sarna en el entorno de su madre. Desde el primer día, al perro se le enseñó dónde debía dormir y dónde debía hacer sus necesidades. Estos dos lugares son clave, puesto que deben estar lo más alejado el uno del otro. Por instinto los perros siempre harán sus necesidades en un lugar alejado de su lugar de descanso.

Tampoco se le dejó libertad por todos los lugares de la casa. Estuvo en su lugar de descanso, y ahí estaba siempre cuando se quedaba solo, porque de esta manera se le enseña a estar solo, y evitar la ansiedad por separación. Además de centralizar su lugar donde hacer sus necesidades (en una zona con periódicos) y no encontrar la desagradable sorpresa de encontrar sus heces por toda la casa. Se le permitía estar en el comedor bajo la supervisión de sus amos, pero nunca total libertad para andar por las habitaciones. Esta pauta se llevó a cabo hasta que el perro cumplió aproximadamente un año, o hasta que  demostró que se le podía dejar andar libremente por la casa sin miedo a que destrozara nada. Aún así, cuando se le deja sólo, él tiene su lugar en la casa, y solamente en presencia de sus amos tiene la total libertad en la casa.

Si llegas a casa y el perro se ha hecho sus necesidades fuera del lugar que hayas destinado para ello, NUNCA se le pega ni se le regaña, se recoge y punto, porque tenemos que entender que son cachorros y que no controlan su vejiga de la misma manera que un perro adulto.

Si ves que está mordiendo algo que no debe, como muebles, etc. puede ser debido a que le están saliendo los dientes, por tanto tampoco se le debe regañar, pero si redirigir su comportamiento hacia otro objeto destinado a ese fin.

Es importante no alterarse y tener mucha paciencia con los cachorros, porque cuando sean adultos pueden intentar llamar vuestra atención haciendo uso de estos comportamientos, ya que prefieren ser regañados que ignorados. 

El olfato

El olfato, ese sentido tan desarrollado del perro, al que muchas veces los humanos no le damos la importancia que merece en nuestras mascotas. Y es que nos olvidamos de trabajarlo con nuestro perro, y es importante hacerlo porque a través de este sentido reciben muchísima información del ambiente que les rodea.

Un perro no percibe los olores como los humanos, sino que los separa y es capaz de concentrarse en uno. De este modo, un perro sería capaz de distinguir cada uno de los olores de un elemento. Por ejemplo, cuando nosotros olemos un cocido, decimos que huele a cocido, pero para un perro, le huele a pollo, a garbanzos, a ternera, etc. Por eso tienen la capacidad de encontrar personas, dinero, móviles, e incluso pueden detectar enfermedades como el cáncer o anunciar ataques epilépticos antes de cualquier prueba médica.

Y es que este sentido tan desarrollado para ellos debe ser ejercitado, y los dueños de estas mascotas deberían realizar ejercicios para la nariz del perro. Esto no sólo les subirá la autoestima, sino que nos será muy útil para cansarlos sin la necesidad de realizar ejercicios físicos más cansados para nosotros, como lanzarle varias veces la pelota o salir a hacer ejercicio en dias de lluvia.

El paseo

El paseo en la vida de nuestros perros es muy importante, por eso es adecuado que aprendamos a llevarlo a cabo de la manera correcta, de forma estructurado.

Al igual que los niños cuando van al colegio primero tienen clases, luego recreo y después otra vez clases antes de ir a casa. Con los perros es parecido.

Al principio el perro debe ir simplemente andando a buen ritmo sin detenerse a oler, ni a jugar, ni hacer sus necesidades, simplemente andar.

Después de estar un rato andando de esta forma le dejaremos ya más libertad, es el momento de hacer sus necesidades, jugar con vosotros o con otros perros, que sea más espontaneo, etc.

Y al final será como la primera parte del paseo, simplemente andar.

Si vuestro perro es de los que no se aguantan y hacen sus necesidades según empiezan el paseo, les dejaremos hacerlo y a continuación será la misma rutina ya indicada.

Cómo acabar un ejercicio

A la hora de acabar cualquier ejercicio con nuestro perro, debemos conseguir nuestro objetivo. 

Pero evidentemente se necesita paciencia para enseñar al perro, ya que, como es lógico, no entiende lo que le estamos pidiendo a la primera.

Lo principal sería que el perro se quedara como último recuerdo de un ejercicio, con la idea de que se le ha ordenado algo y lo ha hecho, y es por eso importante que no nos enfademos con él si le cuesta entenderlo.

Un ejemplo sería intentar enseñar a que nos de la pata. Si no lo logramos, no debemos frustarnos y dejar el ejercicio, sino que tenemos que pedirle al perro algo que sepamos que va a hacer seguro, como por ejemplo sentarse. Si le das la orden de que se siente y lo hace, finalizaremos el ejercicio y el perro se quedará con la idea de que ha obedecido a su amo, y no que éste ha finalizado un ejercicio rindiéndose ante él.

¡¡VIENE UN BEBÉ!!

  Llega a nuestra vida un acontecimiento feliz.  ¡Estamos embarazados!  pero también nos viene la preocupación de cómo afectara esto no solo a nuestra vida, si no también a la de nuestros amigos.

  En este texto vamos a tratar sobre la inquetud que se nos presenta a la hora de mostrar a los perros al recien nacido y cual será el comportamiento de éstos an te el nuevo miembro de la familia.

  

Lo primero que hay que hacer es ir preparando la habitación del bebé, como la cuna , etc... Tambien es importante traer el carro a casa (No hace falta que este los 9 meses, pero si al final del embarazo) para preparar el entorno y las constumbres a su nueva situación.  Es bueno que paseis con el carro y los perros, siempre dejando a los perros por detras del carro.  Asi le deramos una posicion de dominate al niño ayudandonos del paseo.

  Dentro de este nuevo entorno, también están los perros, es decir debemos ir ubicandoles en su nuevo sitio, por ejemplo si van a dormir en otro sitio o si van a cambiar sus horas de paseo, les pondremos los nuevos limitescomo no entrar en la habitacion del niño, etc.

  Una vez nacido el bebé, antes de llevarlo a casa es importante presentarles el olor llevando alguna prenda.

  Os pongo como ejemplo como lo hice yo:

  Llevé al hospital una camiseta mia y se la puse en la cuna al bebé todo el dia para que se impregnara de su olor, luego la llevé a mi casa junto con alguna prenda más ( también podeis  llevar algún pañal sucio).

  Hice que los perro estuvieran en calma y sumisión para la presentación del nuevo olor.  Era muy importante que los perros estuvieran tranquilos porque lo que queria es que relacionaran ese olor con tranquilidad y no con nerviosismo.

  Puse una de las prendas en la cuna y la otra en el colchón donde duermen los perros, esto ayuda a que se sigan familiarizando con el olor.

 

 

Y llega el bebé a casa: ¿Qué hacemos?

  Pues lo primero es cansar al perro para que este lo más relajado posible y nos facilite poder controlarle a su llegada.  Hay que tener en cuenta que el recuentro de la madre con el perro ya que llevan unos dias sin verla y se pueden poner nerviosos.

  Les mantendremos alejados del bebé y les ignoraremos hasta que esten totalmente tranquilos.  Si es necesario, nos ayudaremos de la correa.

  Con el tiempo y segun veamos el comportamiento del perro, podremos dejar que se acerque , pero siempre debe estar tranquilo y sumiso.  Y SIEMPRE BAJO NUESTRA SUPERVISION.

  Si teneis dudas de cómo hacer esto llamar a un profesional que os de un plan personalizado.

 

  PUNTOS A TENER EN CUENTA:

                                         -Si el perro es agresivo, posesivo, dominante

                                         -Si tiene instinto cazador

                                         -Si sois una figura de autoridad para el perro y os respeta,                              tener en cuenta que el bebé es una prolongación vuestra, y que si a vosotros no os respeta, tampoco respetará al bebé

  

¡AL PARQUE A JUGAR!

 A todos nos gusta que nuestro perro juegue con otros perros en el parque. Pero solemos cometer el error de llevarlo directamente y soltarlo sin más.

  Al hacer esto llevamos a nuestro perro con demasiada energía, perturbando así la tranquilidad de los otros perros. Pudiendo así provocar alguna pelea.

  Lo ideal sería que antes de llevarlo a jugar le diéramos un paseo controlado y reducir así su energía y que llegue al parque más tranquilo y se presente ante los otros perros de forma más educada y además nos permita controlarlo mejor.

MIEDO

  Son muchas las situaciones en las que nuestros perros pueden tener miedo a distintos estímulos (motos, coches, petardos, otros perros….) y no sabemos cómo ayudarle a superar ese miedo.

  Muchos intentan evitar esas situaciones y otros  si eso no es posible intentan tranquilizarlo dándole cariño como si fuera un niño.  Con esto no conseguimos nada, excepto perder el tiempo y empeorar las situación.

  La forma adecuada de actuar en estos casos es exponer al perro a esos miedos y esperar a que se tranquilice. Una vez ya esté tranquilo podemos darle cariño para potenciar eses estado de ánimo en esa situación o simplemente retirarle del lugar tranquilamente.

  Este tipo de problema lleva mucho tiempo y paciencia el corregirlo.